Tener una huerta
en casa no sólo está asociado con los beneficios de la jardinería -tanto
físicos como mentales- sino que cultivar distintos tipos de vegetales
además es una excelente manera de llevar una vida más sana.
Vegetales
al alcance de la mano. De eso se trata la propuesta. Por
su parte, la Organización de las
Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO, por sus siglas en inglés), aseguró que las huertas
domésticas "se están convirtiendo en una fuente cada vez más importante
de alimentos e ingresos para las familias". Y además, es muy sencillo
de hacer, incluso para aquellos que nunca se habían animado a la jardinería.
Te seguimos
contando cómo sembrar y los beneficios que nos aportan nuestras hortalizas de
estación, hoy es el turno de las espinacas, zanahorias y arvejas… tomá nota:
Espinaca: Son fáciles de plantar y crecen rápido. Se pueden cultivar en
pequeñas huertas, separadas por unos 30 centímetros de distancia entre sí, o
esparciendo las semillas en maceteros con un poco de tierra orgánica y agua. La
espinaca tiene un alto nivel nutritivo y es un potente antiinflamatorio. Tiene
beneficios neurológicos y ayuda a regular la presión arterial y a mejorar el
metabolismo. Además, puede sobrevivir al invierno y consumirse en
primavera.
Zanahorias:
Este tubérculo es uno de los más fáciles para cultivar: un poco de
tierra orgánica y listo,.. en poco tiempo se obtendrán las zanahorias. Si se
decide hacerlo en macetas, deberán ser bien profundas.
Las zanahorias son ricas en vitamina A, antioxidantes y fibra dietética. Suele decirse que es buena para la vista pero, además, si se come cruda fortalece los dientes y las encías. También ayuda a combatir el estreñimiento y vigoriza las mentes cansadas.
Pueden sembrarse a lo largo de todo el año y crecen sin gran dificultad.
Las zanahorias son ricas en vitamina A, antioxidantes y fibra dietética. Suele decirse que es buena para la vista pero, además, si se come cruda fortalece los dientes y las encías. También ayuda a combatir el estreñimiento y vigoriza las mentes cansadas.
Pueden sembrarse a lo largo de todo el año y crecen sin gran dificultad.
Arvejas: Si bien los granos son fáciles de cultivar en general, las
arvejas son casi una tarea de niños. La única consideración es que se deberán
sembrar los granos con un enrejado sencillo o cañas para que puedan 'trepar'.
Ellas aportan muchos minerales (potasio, fósforo, calcio, hierro), fibras,
azúcares, hidratos de carbono y proteínas, además de vitamina A. Es un alimento
indicado para diabéticos y ayuda a eliminar el colesterol. También
tiene un efecto tranquilizante, beneficioso para el sistema nervioso y para
conciliar el sueño.
En este momento podemos
hacer almácigos de lechuga, acelga, espinaca, arvejas, perejil.. Estos son
lugares pequeños y, por lo tanto, que podemos controlar mejor, donde podremos
sembrar en forma más densa nuestro cultivo (mayor cantidad de plantines) y
cuidarlo hasta que se forme una plantita de 3 o 4 hojitas, que luego la
llevaremos al lugar definitivo (esta labor se llama “transplante”), con el
espacio adecuado, para que se desarrolle y pueda ser cosechada. El almácigo tiene la ventaja de
requerir menos cuidados de riego. En invierno, podemos
cubrirlo con un túnel bajo, hecho de algún material trasparente (como
plástico), para protegerlo del frío y permitir que ingresen los rayos de sol.
Podés acceder al kit de semillas del INTA
para iniciar tu huerta orgánica si aún no lo hiciste. Solo solicitalo a través
de:
Facebook: Mely Plato Radio
Mail: platomely@yahoo.com.ar
Página: www.melyplato.com.ar
Facebook: Mely Plato Radio
Mail: platomely@yahoo.com.ar
Página: www.melyplato.com.ar
También vas a encontrar notas y
consejos para tener una huerta orgánica sana.
Mely Plato, promotora del INTA y conductora radial.

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