La
cooperativa Creando Conciencia comenzó como medio de trabajo para cartoneros y
trabajadores informales. Recibe y junta desechos para
fabricar kits de reglas, escuadras y paletas.
En Benavídez, un grupo de vecinos
demostró que podían fusionar las necesidades propias con las del mundo actual
para cuidar el medio ambiente y salir de la pobreza. La cooperativa Creando
Conciencia arrancó cuando varios cartoneros y trabajadores informales
decidieron juntarse para superar la crisis económica. Justo para la vuelta a
clases, empezaron a crear útiles escolares con desechos reciclables.
“Usamos telgopor para armar kits
escolares. Es un material que abunda mucho y hasta el momento nunca se usó como
otros elementos”, cuenta Ramiro Martínez, que se encarga de la parte comercial.
A los restos de telgopor (o
poliestireno) que reciben, recolectan o encuentran primero les extraen el aire.
Así, los achican en una proporción de 10 a 1 y se muelen. Luego atraviesan un
proceso de extrusión (se moldea, empuja o extrae material para hacerlo
homogéneo) y luego inyectan el producto que resulta de todas esas fases en
matrices diseñadas con forma de útiles.
Además de telgopor, en la
cooperativa separan residuos para reciclaje.
El set completo que comercializan
a bajo costo está formado por una regla, una escuadra (de 45 y 60
grados), un transportador y una paleta de pinturas. La regla, puntualmente,
ofrece un diseño innovador, ya que se puede utilizar también como compás y
tiene un borde ondulado para decoración.
“Queremos demostrar que se puede
separar, reciclar, transformar y vender, siempre apuntando al cuidado del medio
ambiente”, señala Noelia Segovia, presidenta de la organización.
Aunque muchos de estos productos
aún están en proceso de prueba, desde la cooperativa tienen pensado crear
nuevos elementos con telgopor. “Hace poco, con una matriz que nos prestaron,
lanzamos una pequeña línea de mate”, agrega Martínez.
Como el telgopor se reduce de
manera exponencial cuando se recicla, necesitan mucha cantidad para fabrican
los útiles. Por eso, lanzaron la campaña “Telgopor + útil” para
pedir donaciones: convocan a los vecinos de Tigre y de todo el GBA a
alcanzarles restos de este material a Sebastián Elcano 1262, en Benavídez.







