martes, 27 de junio de 2017

El Árbol de los Problemas

Lo más importante en esta vida es darnos una pausa ante los problemas, no para que crezcan, sino para resolverlos con mayor tranquilidad.

El carpintero que había contratado para ayudarme a reparar una vieja granja, acababa de finalizar un duro primer día de trabajo. Su cortadora eléctrica se dañó y lo hizo perder una hora de trabajo y ahora su antiguo camión se niega a arrancar.

Mientras lo llevaba a casa, se sentó en silencio. Una vez que llegamos, me invito a conocer a su familia. Mientras nos dirigíamos a la puerta, se detuvo un momento frente a un pequeño árbol, tocando las puntas de las ramas con ambas manos.

Cuando se abrió la puerta, ocurrió una sorprendente transformación. Su bronceada cara estaba plena de sonrisas. Abrazo a sus dos pequeños hijos y le dio un beso a su esposa.

Posteriormente me acompañó hasta el auto. Cuando pasamos cerca del árbol, sentí curiosidad y le pregunte acerca de lo que lo había visto hacer un rato antes.

"Oh, ese es mi árbol de problemas", contestó.

"Sé que yo no puedo evitar tener problemas en el trabajo, pero una cosa es segura: los problemas no pertenecen a la casa, ni a mi esposa, ni a mis hijos. Así que simplemente los cuelgo en el árbol cada noche cuando llego a casa. Luego en la mañana los recojo otra vez".


"Lo divertido es", dijo sonriendo, "que cuando salgo en la mañana a recogerlos, no hay tantos como los que recuerdo haber colgado la noche anterior".

jueves, 22 de junio de 2017

Comparte La Semilla

Un hombre tenía un sembrado de flores estupendas; cada día salían de su cultivo centenares de paquetes a vender a la ciudad con las flores más bellas y fragantes que nadie pudiera conocer.

Este señor año por año ganaba el premio a las flores más grandes y de mejor calidad y como era de esperarse era la admiración de todos en la región; un día se acercó un periodista de un canal de televisión a preguntarle el secreto de su éxito, a lo que el hombre contesto:

- Mi éxito se lo debo a que de cada cultivo saco las mejores semillas y las comparto con mis vecinos, para que ellos también las siembren.

- ¿Cómo?- respondió el periodista- pero eso es una locura, acaso no teme que sus vecinos se hagan famosos como usted y le quiten su importancia?

El hombre dijo: - Yo lo hago porque al tener ellos buenos sembrados el viento me va a devolver a mi cultivo buenas semillas y la cosecha va a ser mayor; si no lo hiciera así ellos sembrarían semillas de mala calidad que el viento traería a mi cultivo y cruzaría las semillas, haciendo que mis flores sean de mala calidad.

Es necesario compartir nuestras mejores semillas de cualidades y virtudes para así obtener una cosecha excelente de una sociedad mejor.


lunes, 12 de junio de 2017

La huerta en vacaciones de invierno.

Ya que vamos a tener los chicos en casa, abuelos y abuelas, tíos, padres, hermanos… por qué no regalarnos unos días de SALUD con estas propuestas:

Te propongo el desafío de tratar de probar que cualquier persona sin experiencia previa y con voluntad puede reencontrarse con la naturaleza y alimentarse de una manera más saludable y sustentable.

La horticultura es más sencilla de lo que uno cree, es económicamente viable, te devuelve rápidamente el tiempo y el dinero invertido, te permite comer más sano, sin agroquímicos, pesticidas y conservantes.  Las frutas y verduras que cultivas en tu propia huerta tienen un sabor increíble, muy superior a las que solemos comprar en los supermercados. Esto sucede, porque los tiempos entre la recolección, envasado, transporte, venta mayorista y minorista suelen ser de varias semanas. Para que la fruta y verdura lleguen a nuestro hogar en condiciones razonables para ser consumida, tiene que ser cosechada aún estando verde. Una fruta que termina de madurar en la planta es más dulce, tiene un sabor más intenso y mejor calidad de nutrientes. Quien alguna vez haya probado un tomate recién cosechado, se da cuenta que el sabor es tan distinto del que compra en el supermercado que hasta parece otra variedad. Si tenés ganas de cultivar y disfrutar de tus propias verduras lo podés hacer tanto en el balcón de tu departamento, en una sección del jardín de tu casa, quinta de fin de semana o acuerdo de por medio, en lo de tu vecino.

Si tu balcón cuenta con al menos 4 o 5 horas diarias de sol directo, podés cultivar prácticamente cualquier tipo de hortaliza. Si tenés unas 3 horas, podés plantar algunas verduras de hoja como lechuga y rúcula. Con menos de 3 horas probablemente sólo puedas plantar aromáticas. Podés usar cualquier recipiente o macetero con una profundidad no menor a 15 cm. Si vas a cultivar tomates, zanahorias u otras hortalizas de gran desarrollo radicular, te recomiendo una profundidad no menor a 35 cm.

Si quieres saber cómo organizar tu huerta para aprovechar mejor el espacio y planificar rotaciones para no agotar el suelo, es conveniente tener en cuenta la exigencia de nutrientes y no repetir la misma familia de hortalizas en el mismo lugar. Además intentaremos crear asociaciones beneficiosas entre las plantas que eviten plagas y enfermedades y favorezcan un ecosistema que se autoequilibra. Ejemplo: Si sembramos una hilera de zanahoria y a la par lechuga, estamos aprovechando el espacio y si a esto le sumamos todas las hojas caídas y el pasto cortado, estamos impidiendo el crecimiento de los yuyos sin utilizar venenos.

El corazón de una huerta orgánica son las composteras. Allí se tiran todos los desechos orgánicos de la casa, exceptuando carne, hueso y grasa. Una compostera bien mantenida no desprende olores desagradables y aporta todos los nutrientes que necesita nuestra huerta. Por otro lado, el compostaje disminuye en más de un 80% los residuos que habitualmente se lleva el servicio de recolección pública, reduciendo la huella de carbono y contribuyendo al cuidado del ambiente. Y si a esto le sumamos bosta de vaca, caballo, que podamos  conseguir, vamos a tener un compost rico para alimentar nuestro suelo.
Si en tu jardín o en algún baldío reconocés una planta de hojas grandes y peludas, cuya flor es violeta, se trata de la Borraja. La podés utilizar igual que la acelga para rellenar pastas, buñuelos o tortillas y tiene grandes beneficios para nuestra salud (si deseas ampliar tus conocimientos comunícate conmigo y te amplio la información)
El insumo principal de nuestra huerta son las semillas… ustedes lo tienen resuelto comunicándose conmigo o con cualquier promotor del INTA, que lo van a encontrar en cada Localidad. El kit del INTA de otoño-inverno 2017 contienen semillas de: acelga, radicheta, arvejas, cebolla, espinaca, caléndula, haba, lechuga, perejil, puerro, rabanito, remolacha, repollo y zanahoria.

Como siempre las semillas están a su disposición en forma gratuita, para quien las desee se pueden comunicar a:
Facebook: Mely Plato Radio
Mail:
 platomely@yahoo.com.ar
Página: www.melyplato.com.ar
Mely Plato, Promotora del INTA y Conductora Radial.