Ante
la finalización del invierno, se va sintiendo el aroma de primavera y empezamos
a planificar las tareas apropiadas para la siembra en la huerta de
especies primavera-verano, que luego nos brindarán alimentos frescos y sanos
para nuestra familia. Comenzando temprano, es decir en agosto/septiembre
con una buena preparación del suelo para la siembra, de almácigos de especies,
tales como: ajíes, berenjena, tomate y albahaca, nos permitirán tener
plantines de manera anticipada. Pueden usarse para ello cajones de madera,
latas grandes, macetas, vasos de plástico o algún otro recipiente con buen
drenaje. Lo importante es protegerlos del frío y de las heladas mediante el uso
de nylon, vidrio u otras coberturas transparentes.
Las
hojas como así también el pasto cortado seco son un aliado primordial
para usarlos como cobertura o mantillo en nuestras huertas una vez sembrada o
trasplantado algún plantín. El efecto será proteger a las semillas y/o
plantines, disminuyendo la pérdida de suelo ante los continuos riegos, lluvias
y viento, y mantener la humedad y el calor de la tierra. Otra ventaja
importante es que cuando vengan los calores más intensos y ante el crecimiento
de malezas ellas se ahoguen o vean limitado su desarrollo y no compitan
con el cultivo hortícola que está creciendo.
Para comenzar
a planificar, debemos seleccionar los espacios libres, teniendo en cuenta que
SIEMPRE DEBEMOS SEMBRAR LAS DISTINTAS ESPECIES EN DISTINTOS LUGARES, ya que es
muy importante la ROTACIÓN, para tener una huerta sana.
Una vez que
tenemos los espacios elegidos y las semillas que vamos a sembrar, comenzaremos
con los almácigos y con la siembra directa.
Almácigo: Favorece la germinación de las semillas en un entorno
protegido de condiciones adversas como por ejemplo: heladas, vientos fuertes,
granizo, lluvias, etc. Es importante que mires el calendario de siembra y el calendario lunar para saber en qué momento es más conveniente cultivar
hortalizas. Esto es recomendable para
aquellas especies que son sensibles como por ejemplo: tomate, albahaca, cebollas,
pimientos, berenjenas.
Siembra directa: En lugar de hacer un almácigo, ya sea en recipientes o
en tierra, y luego plantar las plantitas obtenidas en hileras a la huerta, se
pueden sembrar ciertas especies directamente en tierra, como por ejemplo:
batata, papa, pepino, zapallito, apio, acelga, lechuga, perejil, rabanito,
remolacha, zanahoria, rúcula.
Siembra escalonada: Para evitar excesos en un período y carestía en otros,
es necesario sembrar unas pocas hileras cada varias semanas, por ejemplo de
lechuga, rabanitos... Distribuyendo la siembra durante un período de 1 a 2
semanas.
Es sabido a través de tantos años, fomentando la huerta orgánica, que es
una práctica que nos beneficia en nuestra salud y en nuestro presupuesto. En
nuestra salud ya que estaremos consumiendo frutas y verduras sin ninguna clase
de pesticidas o venenos (ORGÁNICAS) y a nivel presupuesto, tendremos a nuestro
alcance directo verduras que nos permitirán alimentarnos sin ningún costo
adicional, salvo el placer de ocupar tiempo en el cuidado de nuestra huerta.
Cuando la huerta tiene pocos metros
cuadrados, se aconseja realizar siembras escalonadas, con una diferencia de 15
a 20 días cada una. Esta práctica permite contar con una producción de
verduras para casi todo el año. La misma es una fábrica de alimento constante,
en ella no hay descanso. Nuestro esfuerzo y dedicación compensará con creces la
satisfacción de poder alimentarnos saludablemente con verduras frescas y sanas.
Ya podes acceder al kit de semillas
gratuitas del INTA primavera-verano que contiene acelga, achicoria, albahaca,
copete, lechuga, maíz, perejil, pimiento, poroto, rabanito, rúcula, tomate,
zapallito y zapallo… Además pienso que es muy importante recolectar nuestras
propias semillas, e intercambiar con amigos, vecinos, parientes o en las distintas
ferias de intercambio.
Mely Plató.