Sugerimos unos cambios, posibles, sencillos,
que iremos introduciendo en la alimentación poco a poco, hasta que notemos los
beneficios que esta manera de comer nos aporta.
1er
cambio: Reemplazar completamente el pan “blanco” por
panes amasados con harinas integrales. Es la mejor medida para regular la
digestión y el funcionamiento de los intestinos, a la vez que ayuda a prevenir
obesidad, colesterol alto, arterioesclerosis, infartos y mucho más.
2do
cambio: Reemplazar los fideos, pizzas y tapas de
tartas y empanadas, por otros hechos con harinas integrales.
3er
cambio: Reemplazar el azúcar refinado. No cambiarlo
por azúcar negro ni edulcorantes químicos, sino sustituirlo por miel en pequeñas
cantidades. O por edulcorante natural como stevia. El sentido del gusto
responde a la educación. Y hay que educarlo de a poco, teniendo en cuenta que
vamos a cambiar 20, 30, 40 años o más de una alimentación que no nos beneficia.
4to
cambio: Reemplazar el arroz blanco-refinado por el
arroz integral o ya maní que conservan intactas
las propiedades del grano entero. El
arroz entero es desintoxicante, contiene calcio, vitaminas, proteínas y pocas
grasas.
5to
cambio: No comer frutas luego de las comidas, ya que
producen fermentaciones. Consumirlas antes o después, pero alejadas.
6to
cambio: No beber líquidos durante las comidas, ya que
diluyen los jugos gástricos y entorpecen la digestión. Es mas apropiado
tomarlos ½ hora antes de la comida, o ½ hora después.
7mo
cambio: Reemplazar café y té negro por tés de hierbas
como manzanilla, menta, poleo, cedrón, tilo, boldo, melisa, incluso té verde,
de agradables sabor. Sin endulzar o con miel o edulcorante natural.
8vo
cambio: Disminuir la cantidad de sal en la comidas,
hasta cifras mínimas. Experimentar el verdadero sabor de los alimentos comiendo
tomates, radicheta, ají, repollo, naturales para reeducar el paladar y
sensibilizarlo a los gustos que nos otorga la sabia naturaleza.
9no
cambio: Consumir únicamente aceites enteros: 100%
girasol, 100% maíz, 100% uva, y oliva de sert posible 1° prensada.
10mo
cambio: Disminuir el consumo de lácteos y sus
derivados y en lo posible reemplazar la leche de vaca por leche de sésamo,
almendras, alpiste etc.
11mo
cambio: Aumentar la cantidad de vegetales crudos en la
dieta. Como norma incorporar ensaladas en el menú dos veces por día más algunas
frutas.
12mo
cambio: Tener en cuenta al combinar los alimentos, ya
que algunos son incompatibles, ya sea por contener ácidos distintos, o que para
su digestión deben intervenir distintas enzimas.





