lunes, 20 de abril de 2015

12 caminos para la salud

Sugerimos unos cambios, posibles, sencillos, que iremos introduciendo en la alimentación poco a poco, hasta que notemos los beneficios que esta manera de comer nos aporta.

1er cambio: Reemplazar completamente el pan “blanco” por panes amasados con harinas integrales. Es la mejor medida para regular la digestión y el funcionamiento de los intestinos, a la vez que ayuda a prevenir obesidad, colesterol alto, arterioesclerosis, infartos y mucho más.

2do cambio: Reemplazar los fideos, pizzas y tapas de tartas y empanadas, por otros hechos con harinas integrales.

3er cambio: Reemplazar el azúcar refinado. No cambiarlo por azúcar negro ni edulcorantes químicos, sino sustituirlo por miel en pequeñas cantidades. O por edulcorante natural como stevia. El sentido del gusto responde a la educación. Y hay que educarlo de a poco, teniendo en cuenta que vamos a cambiar 20, 30, 40 años o más de una alimentación que no nos beneficia.

4to cambio: Reemplazar el arroz blanco-refinado por el arroz integral  o ya maní que conservan intactas  las propiedades del grano entero. El arroz entero es desintoxicante, contiene calcio, vitaminas, proteínas y pocas grasas.

5to cambio: No comer frutas luego de las comidas, ya que producen fermentaciones. Consumirlas antes o después, pero alejadas.


6to cambio: No beber líquidos durante las comidas, ya que diluyen los jugos gástricos y entorpecen la digestión. Es mas apropiado tomarlos ½ hora antes de la comida, o ½ hora después. 

7mo cambio: Reemplazar café y té negro por tés de hierbas como manzanilla, menta, poleo, cedrón, tilo, boldo, melisa, incluso té verde, de agradables sabor. Sin endulzar o con miel o edulcorante natural.

8vo cambio: Disminuir la cantidad de sal en la comidas, hasta cifras mínimas. Experimentar el verdadero sabor de los alimentos comiendo tomates, radicheta, ají, repollo, naturales para reeducar el paladar y sensibilizarlo a los gustos que nos otorga la sabia naturaleza.

9no cambio: Consumir únicamente aceites enteros: 100% girasol, 100% maíz, 100% uva, y oliva de sert posible 1° prensada.

10mo cambio: Disminuir el consumo de lácteos y sus derivados y en lo posible reemplazar la leche de vaca por leche de sésamo, almendras, alpiste etc.

11mo cambio: Aumentar la cantidad de vegetales crudos en la dieta. Como norma incorporar ensaladas en el menú dos veces por día más algunas frutas.

12mo cambio: Tener en cuenta al combinar los alimentos, ya que algunos son incompatibles, ya sea por contener ácidos distintos, o que para su digestión deben intervenir distintas enzimas. 

lunes, 13 de abril de 2015

MÉDICOS Y PROFESIONALES EXIGEN LA PROHIBICIÓN DEL GLIFOSATO

Lo hicieron trabajadores de la salud nucleados en la Federación Sindical de Profesionales de la Salud de la República Argentina, luego de que la Agencia Internacional para la Investigación sobre el Cáncer, que depende de la Organización Mundial de la Salud, llegara a la conclusión de que “es probable que el glifosato sea cancerígeno”.
La entidad acaba de difundir los resultados de un estudio que pateó el tablero del modelo de agronegocios. Así, las denuncias que desde hace años vienen haciendo vecinos afectados y científicos fuera de las órbitas de las corporaciones cobró un renovado impulso.
Los trabajadores nucleados en la Federación Sindical de Profesionales de la Salud de la República Argentina (FESPROSA) explicaron:
“En nuestro país se aplica glifosato a más de 28 millones de hectáreas. Cada año, los suelos son rociados con más de 320 millones de litros, lo que implica 13 millones de personas en riesgo de ser afectadas, según datos de la Red de Médicos de Pueblos Fumigados (RMPF). No sólo la soja es adicta al glifosato: también se usa para el maíz transgénico y otros cultivos. Donde cae el glifosato, sólo crecen los organismos genéticamente modificados. Todo lo demás muere”.
“Nuestra Federación Sindical de Profesionales de la Salud de la República Argentina, que representa a más de 30 mil médicos y profesionales de la salud de nuestro país, es miembro del Colectivo Socio Sanitario Andrés Carrasco. André Carrasco fue un investigador del CONICET, fallecido hace un año, quien demostró los daños del glifosato en embriones. Por difundir sus investigaciones, fue atacado por la industria y las autoridades del CONICET. Hoy la OMS le da la razón”.
El glifosato no sólo provoca cáncer. También está asociado al aumento de abortos espontáneos, malformaciones genéticas, enfermedades de la piel, respiratorias y neurológicas.
Las autoridades sanitarias, en particular el Ministerio de Salud de la Nación y los poderes políticos no pueden seguir mirando para el costado, El agronegocio no puede seguir creciendo a costa de la salud de los argentinos. Los 30 mil profesionales de la salud de Argentina piden que se prohíba ya el glifosato en nuestro país y que se abra un debate sobre la necesaria reconversión de los agronegocios, con la aplicación de tecnologías que no pongan en peligro la vida humana.
Por otro lado, el jueves pasado en el Hospital Garrahan, donde se tratan muchos de los chicos afectados, se dió una charla sobre “Los agrotóxicos y sus consecuencias”




lunes, 6 de abril de 2015

Aromatizando la vida… en forma natural.

Tomá el control de tu vida y tu salud utilizando aromatizantes naturales. Los aromatizantes comerciales son tan dañinos para el ambiente como para tu salud. De hecho, los productos de limpieza químicos y aromatizantes en aerosol pueden causar problemas respiratorios. Estas recetas, al contrario, son completamente naturales y no tóxicas.

Aromatizante multiusos: Es fácil hacer un aromatizante para refrescar cualquier lugar con un atomizador. La manera más sencilla es llenar el atomizador con agua y unas gotas de tu aceite esencial preferido. Empezá con diez gotas de esencia para un atomizador de medio litro, luego ajustá las proporciones a tu gusto. Agítalo antes de usar.
Si preferís, en vez de utilizar aceites esenciales usa jugo de limón. Primero disolvé dos cucharadas de bicarbonato de sodio en dos tazas de agua caliente, después agregá media taza de jugo de limón. Permití que se enfríe y agítalo antes de usar.
Aromatizante decorativo: Mezclá dos partes de arena con una parte de bicarbonato de sodio; busca un bonito plato hondo y llenalo a la mitad. Encima colocá tiritas de cáscaras de frutas cítricas, ramitas de canela, pétalos de rosas, flores frescas y hierbas aromáticas.
Aromatizante romántico: En una olla chica, mezcla una taza de agua, una taza de vinagre, una cucharada de extracto de vainilla, una cucharadita de clavo de olor y dos ramitas de canela. Herví todos los ingredientes sobre fuego lento durante dos minutos; colá el líquido y permití que se enfríe. Volcá  la mezcla en un atomizador y agitalo antes de usar.  Podés modificar las proporciones a tu gusto.
Aromatizador: En un  frasco de vidrio pequeño con tapa de metal colocá ¼ parte del frasco de bicarbonato de sodio y 8 gotas de aceite esencial, el que sea tu favorito… o cáscaras de algún cítrico.
Hacé agujeros en la tapa del frasco, y mezcla bien y tapá. Coloca tu aromatizante donde más lo necesites.

Finalmente, el mejor aromatizante natural es
el aire fresco. Varios estudios científicos sugieren que abrir las ventanas cuando se pueda es indispensable para la salud, ya que los espacios cerrados suelen acumular microorganismos patógenos que se disminuyen por medio de la competición de otros microorganismos benéficos que vienen de afuera.