miércoles, 31 de mayo de 2017

¿Qué podes hacer para defender nuestro planeta?


lunes, 22 de mayo de 2017

10 hierbas aromáticas que podes cultivar en agua durante todo el año



Si no querés llenar tu cocina de maceteros, huertas verticales y tierra, existen varias hierbas aromáticas que pueden ser cultivadas en agua. Aquí 10 ejemplos. 
Consejos inicialesSe aconseja evitar el agua de la canilla  o al menos dejarla ventilar toda la noche para que pueda evaporar el cloro. Lo mejor es usar agua de lluvia, o mejor aún de pozo o manantial, ya que contienen minerales y oligoelementos.
Sobre los contenedores, se pueden usar tarros de vidrio transparente aunque las raíces, acostumbradas a la oscuridad, agradecen aquellos de colores ámbar u oscuros. Si solo tenemos recipientes trasparentes, probemos  a envolverlos en papel. Los recipientes de boca estrecha, como las botellas de cristal, tienen la ventaja de mantener verticales nuestras plántulas. 
MentaAdemás de una gran aliada en la cocina, la menta es la hierba estrella de los remedios medicinales gracias a su alto contenido en mentol, una  sustancia que refresca sin producir ninguna variación en la temperatura. Su cultivo en agua es muy sencillo; basta con sumergir algunas de sus ramas para que echen raíces.                                                                                                                                      
Orégano
Siempre es buena idea tener una maceta de orégano fresco en la cocina, ya que es sencillo de cultivar en agua y es un complemento interesante para nuestros platos mediterráneos. Para ello Introducimos brotes o los esquejes en el agua y comenza a pellizcar sus hojas una vez que aprecies que la planta está creciendo correctamente.
Albahaca
A la albahaca le encantará el calor de tu cocina y por ello crece con facilidad en un recipiente con agua limpia, eso sí, situada en un lugar con mucha luz. Un consejo: corta los esquejes con capullos para evitar la floración, ya que después de ésta la planta finaliza su ciclo y muere. 
Salvia
Manténemos la planta en agua en un lugar fresco y aireado porque es propensa al moho. La salvia en agua crece muy lentamente, pero tampoco importa mucho ya que apenas se necesita un poquito para dar sabor a tus recetas.
Stevia
Si te gusta el dulce, la stevia puede ser tu gran aliada ya que resulta ideal para agregar a tés e infusiones y no tiene calorías. Cultivala en agua y colocala en un lugar cálido y bien iluminado. 
Toronjil, Melisa, Hierba Luisa o bálsamo de limón
El magnífico olor de esta hierba es una excelente carta de presentación para cualquier hogar, además su cultivo es tan sencillo y su crecimiento es tan rápido que merece la pena. 
Corta unos esquejes en primavera y sumérgelos en agua, después coloca el recipiente en un lugar bien iluminado. Empleará unas 4 semanas en echar raíces y luego será imparable. Eso sí, cambia el agua con regularidad y vigila el moho, pues es propensa a padecerlo en interiores.


Estragón
Existen varios tipos de estragón, aunque el francés es el más apreciado en la cocina. En cualquier caso es una hierba de crecimiento lento y que precisará de luz y agua limpia. Mejor plantar en primavera.
Tomillo
Corta solo aquellos esquejes verdes que veas en crecimiento y sumérgelos en agua. Aquellos que se hayan vuelto marrones no lograrán enraizar. Como siempre, la mejor época para plantar los esquejes será la primavera y necesitan ser sumergidos de inmediato, casi recién cortados, ya que su extrema delgadez hace que se sequen rápido. 
Romero
Los esquejes leñosos del romero tardan mucho en echar raíz, pero son más resistentes al deterioro. Aquellos plantados en primavera parecen enraizar antes. De cualquier manera, es una planta que no requiere esfuerzos y su sabor y alegría merecen la pena. 


miércoles, 3 de mayo de 2017

Aportes naturales para combatir a los mosquitos

Con la llegada de los primeros días de frío, los mosquitos empiezan a desaparecer lentamente, terminando una de las molestias características de las altas temperaturas. Es lo que sucede en cada cambio estacional por esta época. Pero a pesar del comienzo del otoño, en Buenos Aires, no solo prevalecen sino que están presentes en gran número, despertando la intriga general.

Los productos químicos pueden ser perjudiciales para tu salud y la de tu familia. Por ello los repelentes naturales son la mejor opción. Además, está comprobado que son los más eficaces y sobre todo, económicos.

- Clavo de olor como repelente
Esta receta es excelente porque no intoxica y puede ser usado sin problemas.
Mezclar 1 litro de alcohol con 100 cm3 de aceite de bebé, (cualquiera, es para que no reseque la piel), y unos 30 clavos de olor en infusión, previamente realizada en 1 litro de agua (retiramos el agua del fuego, antes que rompa el hervor, le agregamos los clavos de olor y tapamos por unos minutos). Dejar actuar varias horas y aplicar luego sobre el cuerpo.

- Repelente de eucalipto

Para esta receta precisamos 250 gramos de hojas de eucalipto y 1 litro de agua. Colocamos a hervir ambos ingredientes por 45 minutos para que las hojas puedan desprender toda su esencia. Cuando todavía esté caliente, pulverizar en zonas húmedas de la casa y, sobre todo, en los marcos de las puertas y las ventanas. Así lograremos que los mosquitos no entren. Además se puede colocar en recipientes pequeños para depositamos  en todas las habitaciones en rincones y/o  en  estanterías o lugares oscuros, donde saben esconderse.

– Repelente de mosquitos de albahaca
Esta planta es excelente para alejar mosquitos. Preparamos una infusión con dos cucharadas de la planta seca o el doble si es fresco y 500 ml de agua hirviendo. Déjamos reposar durante 4 horas. Después colamos  y echamos  el contenido en un recipiente apropiado.
Pulverizamos  las zonas donde queremos  alejar a los mosquitos. Usamos tantas veces como necesitamos.
– Repelente de mosquitos de manzanilla
Preparamos una infusión con dos cucharadas de manzanilla seca y 500 ml de agua hirviendo. Dejamos reposar unas 6 horas y colamos y echamos el contenido en un recipiente con spray.
Pulverizamos la habitación o zona en la que quieres evitar que lleguen los mosquitos. Además lo podemos utilizar directamente sobre la piel para que no nos piquen los mosquitos.
– Repelente de mosquitos lavanda
Para hacer este repelente casero tan solo necesitamos dos cucharadas de lavanda seca y 500 ml de agua hirviendo. Preparamos la infusión y dejamos que repose durante 4 horas. Después, al igual que hemos hecho con la manzanilla y con la albahaca, lo colamos y lo echamos en un recipiente para poder pulverizarlo por las zonas en las que queremos evitar mosquitos.
Este remedio casero también lo podemos usar sobre la piel, tiene un aroma muy agradable y así estaremos a salvo de las picaduras de los mosquitos.
Receta de repelente con aceite natural y alcohol
En este caso, una receta muy buena y popular para repeler mosquitos, moscas, pulgas y garrapatas consta de:
·         entre 10 y 25 gotas de aceite esencial (de canela, de limón, de eucalipto, de citronela, de ricino, de lavanda)
·         2 cucharadas de aceite (de oliva, de girasol o de maíz) o 2 cucharadas de alcohol (de 96°, el que compramos en la farmacia.)
Mezclamos los dos aceites que hayamos elegido o con el alcohol. Frotamos directamente en la piel y en la ropa. Tengamos mucho cuidado de no entrar en contacto con los ojos, la nariz o la boca. Aplicamos de nuevo cada una hora, si nadamos o hacemos ejercicio, también si hemos transpirado estando en contacto con el sol. Guardamos la botella de repelente en un sitio oscuro y fresco. Para que tenga más consistencia podemos añadir aceite de gel de aloe vera.