martes, 21 de marzo de 2017

La luna roja

Había una vez un pequeño planeta muy triste y gris… Sus habitantes no lo habían cuidado, y aunque tenían todos los inventos y naves espaciales del mundo, habían tirado tanta basura y suciedad tanto en el campo, como en la ciudad… que lo contaminaron todo, y ya no quedaban ni plantas…. ni animales.
Un día, caminando por su planeta, un niño encontró una pequeña flor roja en una cueva. Estaba muy enferma, a punto de morir, así que con mucho cuidado la recogió con su tierra y empezó a buscar un lugar donde pudiera cuidarla… Buscó y buscó… por todo el planeta… pero estaba tan contaminado, que no podría sobrevivir en ningún lugar…

Entonces miró al cielo y vio la luna, y pensó.. que aquel sería un buen lugar para cuidar la planta, con su bella flor roja.
Así que el niño se puso su traje de astronauta, subió a una nave espacial, y huyó con la planta hasta la luna…. Lejos de tanta suciedad, la flor creció con los cuidados del niño, que la visitaba todos los días….. Y tanto y tan bien la cuidó, que poco después germinaron más flores, y esas flores dieron lugar a otras, y en poco tiempo la luna entera estaba cubierta de flores….
Por eso de cuando en cuando, cuando las flores del niño se abren, durante algunos minutos… la luna se tiñe de un rojo suave, y así nos recuerda que si no cuidamos la Tierra… llegará un día en que sólo haya flores en la luna.

lunes, 13 de marzo de 2017

Al otoño lo empezamos con multitemas

Comienzo esta nota con el pensamiento que seguramente estarán preguntándose:
¿Qué hago en esta temporada?
Los que tienen experiencia sabrán comenzar con la huerta orgánica, los que no ¿Por dónde arrancar?
Es una época excelente como para intentarlo, les dejamos algunas ideas para aceptar este desafío, sabiendo que comer sano favorece nuestra salud y cultivar nuestra huerta, cambia totalmente nuestro presupuesto… Les deseamos éxito… Y al pie de esta nota están los datos necesarios para conseguir sus semillas y respuestas a sus inquietudes:

Consejos para La Huerta Familiar en Otoño-Invierno


Y en el cuidado de nuestra salud, también podemos incorporar las:
Leches vegetales son excelentes alimentos y pueden usarse como alternativa de la leche de vaca para aquellos que tengan intolerancia a la misma, o bien como complemento en la alimentación de los niños. Contienen abundantes vitaminas, sales minerales, proteínas, grasas e hidratos de carbono. Hoy vamos a compartir una receta:
Leche de sésamo
50 grs de semillas de sésamo
1 taza de agua
1cucharadita de miel
Gotas de esencia de vainilla natural
Remojar toda la noche las semillas en la taza de agua. Licuar por la mañana, filtrar, endulzar y perfumar con gotas de vainilla (opcional). Guardar en la heladera. Entre los beneficios de la leche de sésamo más interesantes, destacamos los siguientes:
·  Ayuda a reducir los niveles altos de colesterol en sangre.
·  Previene el agotamiento nervioso y cerebral.
·  Evita la arteriosclerosis.
·  Útil en estados carenciales: debilidad ósea, osteoporosis y pérdida del cabello.
·  Adecuada en el tratamiento de problemas nerviosos, como ansiedad, estrés, irritabilidad o depresión.

Y para finalizar, compartimos… algunas ideas para el cuidado de nuestro planeta:


Para cualquier consulta o pedido de semillas no duden en comunicarse al
Facebook: Mely Plato Radio
Mail:
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Página: www.melyplato.com.ar
Mely Plato, Promotora del INTA y Conductora Radial.

martes, 7 de marzo de 2017

EL SEÑOR ARBOL

El señor árbol estaba cansado de estar siempre en el mismo lugar, sosteniendo sus ramas hacia arriba, soportando que las moviera el viento y que los pájaros se posaran en él.
– Quizás ya sea tiempo de tener otra función. – Pensaba. – Que me utilizaran para hacer una silla o algún mueble bonito.
Había visto como todo el bosque se había transformado, muchos de los árboles que crecieron junto con él ya no estaban. Otros nuevos habían crecido, pero allí estaba él, en el mismo lugar de siempre.
– Si tan solo pudiera hacer algo para que esos pájaros molestos no se me subieran más. -Se quejaba todo el tiempo. – Si se me cayeran todas las hojas y no me creciera ni una más, creo que sería mejor.
Cierto día vio cómo se acercaba a él un leñador, se le paró en frente, lo miro, lo acarició un poco, se sonrío y luego se fue, con su hacha en la mano, en busca de algún árbol seco o podrido.
– Pensé que por fin había llegado mi turno. – Se lamentó, aunque no podía negar que estaba un poco asustado.
– El día en que mi turno llegue, finalmente le daré fin a este suplicio. – Continuaba quejándose el gran árbol.
En eso se dio cuenta de que un niño lo observaba: – ¿Y tú que me miras?. – Le preguntó con voz gruñona.
– Creí que te había escuchado hablar. – Contestó algo asombrado el jovencito.
– Pues así fue ¿y qué?.
– Nada, es que no sabía que los árboles hablaran. – Dijo aún más sorprendido el muchacho.
– Bueno, todos los árboles hablamos, pero no todo el mundo nos sabe escuchar, parece que eres uno de los pocos afortunados. – Contestó el árbol con voz un poco más serena.
– Pues te aseguro que eres el primero que escucho, ¿por qué te estabas quejando cuando llegué?.
– Por nada que te importé. – Le dijo el árbol como volteando la mirada.
– Probablemente si me importe ¿no será por eso que te pude escuchar?.
– Bueno… de todas formas no creo que me puedas ayudar. – Le respondió con notable tristeza el señor árbol.
– Vamos, dime, no quisiera irme sabiendo que estás tan entristecido, tal vez no pueda ayudarte, pero podría escucharte por lo menos.
El árbol lo pensó un momento…
– Bueno, ya que insistes tanto te lo diré. Soy un árbol muy viejo, llevo aquí tantos años que ya perdí la cuenta, mis ramas están cansadas, pero los pájaros no lo entienden, siguen viniendo a mí todos los días. He perdido las hojas cientos de veces y siempre me vuelven a salir, estoy cansado de lo mismo, quisiera ser algo diferente, que algún leñador me cortara y que hiciera algún mueble útil conmigo, que mis ramas sirvan para avivar el fuego en alguna chimenea…, son tantas cosas diferentes las que podrían hacer conmigo, más que estar aquí todos los días, aguantando el viento, el sol y la lluvia, con mis ramas hacia arriba, sin hacer nada más.
El niño lo escuchaba atentamente, esperando encontrar la solución a su problema:
– Quizás podría hablar con mi abuelo, fue el leñador que pasó por aquí hace un momento, si lo convenzo podría cortarte, y tu sueño pudiera hacerse realidad. – Decía el niño mientras sus ojos se iluminaban al plantear su fabulosa idea.
– ¿En serio?, ¿podrías hacer eso? – Preguntó el árbol bastante sorprendido.
– Sí, claro, enseguida vuelvo, iré a buscarlo.
En eso, el niño salió corriendo apresuradamente, pues sabía que su abuelo le llevaba bastante ventaja. Mientras el árbol se quedó pensando en que por fin podría hacerse realidad su deseo.
Horas más tarde ve como el niño se acerca de nuevo, esta vez junto con su abuelo.
– ¿Ves abuelo? Este es el árbol que te mencioné, el que te dije que quiere ser cortado. – Dijo el niño mientras señalaba el enorme árbol.
El abuelo lo mira y se sonríe.
– Mi querido hijo, no creo que pueda hacer eso.
El niño lo mira notablemente sorprendido: – Pero abuelo, tu eres un leñador, ¿por qué dices que no lo puedes cortar?.
– Lo que pasa es que este árbol es muy especial para mí, y no puedo cortarlo sencillamente porque diga que está cansado de estar en el mismo lugar.
– ¿Y por qué es tan especial para ti este árbol, abuelo?. – Preguntó el niño con mucha curiosidad.
El abuelo mira hacia arriba, respira profundo y lo toca:
– Este árbol lo sembramos mi padre y yo, cuando yo era mucho más pequeño que tú, desde entonces he visto como ha crecido y cuan útil ha sido para todos.
– ¿En serio? Abuelo, nunca me dijiste me habías plantado un árbol.
– En realidad he plantado muchos, pero este es el más especial, pues lo sembré junto con mi padre y le prometí que siempre lo cuidaría.
EL niño baja la mirada, aparentemente desilusionado porque no podría cumplir la promesa que le hizo al árbol.
– Entonces de verdad que es especial para ti, pero ¿por qué dices que ha sido muy útil para todos?.
El señor árbol escuchaba atentamente la historia.
– Bueno, piensa por ejemplo las veces en que muchos caminantes se han sentado bajo esta gran sombra a descansar en un día caluroso. Como sus flores han servido para alimentar a miles de insectos. O piensa en cuántos hogares le ha brindado a los pajaritos que vienen a donde él a hacer su nido, seguro que muchas aves se sienten agradecidas de haber podido hacer su nidito y calentar a sus huevitos aquí. También sus hojas sirven de abono cuando caen al suelo y ayudan a fertilizar la tierra. Sin mencionar que si no fuera por este, y por todos los árboles del mundo, no podría caer la lluvia y no podríamos respirar el aire puro que respiramos ahora.
En eso una suave brisa acarició el rostro del niño y una hojita le cayó en la espalda haciéndole cosquillas.
– Tienes razón abuelo, nunca había pensado en lo importantes que eran los árboles para todos nosotros.
– Sí que lo son, por eso todos debemos cuidarlos y no hacerles daño.
– Abuelo, pero tú eres un leñador, ¿no les estás haciendo daño a los árboles con tu trabajo?.
– No mi pequeño, porque yo solo corto los que ya están secos, además, recuerda que te dije que he sembrado muchos, por cada árbol que he cortado, he tratado de sembrar otro que continúe haciendo su trabajo. Cuando tu padre era un niño, sembré muchos junto con él y si quieres podríamos sembrar muchos otros tú y yo.
– Claro abuelo, ¡me encantaría!. – Respondió el niño mientras levantaba los brazos de emoción.
– Entonces no hay tiempo que perder, vamos, y dejemos que este árbol siga haciendo su trabajo por muchos años más. – Dijo el abuelo mientras le daba unas palmadas al árbol en su tronco.
Entonces levantó el hacha del suelo, la colocó en su hombro y retomó el camino a casa.
El niño también se dispuso a seguirlo, pero entonces recordó que tenía un asunto pendiente, dio media vuelta y miró al árbol con cierta pena:
– Lo siento amigo, creo que esta vez no pude convencer a mi abuelo.
– No te preocupes amiguito, creo que esta vez ha sido tu abuelo quien me ha convencido a mí, vete tranquilo que aún tengo mucho trabajo que hacer aquí. – Le respondió el árbol mientras le guiñaba un ojo.
– Estoy seguro de que lo que lo harás será para bien. – Le dijo el pequeño mientras le daba un buen abrazo. – Te prometo que siempre vendré a visitarte.
– Aquí estaré amiguito, puedes estar seguro.
FIN
– Moraleja del cuento: Debemos cuidar la naturaleza, en especial a los árboles, pues ellos dan sombra, oxígeno y contribuyen con el ciclo de lluvia para que siempre tengamos agua.
– Valores del cuento: Respeto por la naturaleza. La buena relación que existe entre un abuelo y su nieto.

jueves, 2 de marzo de 2017

LA INFLUENCIA DE LA LUNA EN NUESTRA HUERTA

La luna está relacionada con el devenir de numerosos procesos que suceden en la naturaleza. Desde tiempos antiguos, los agricultores observaron que las fases de la luna influyen en la producción de los cultivos, estimulando o retrasando su germinación, en especial en la agricultura ecológica (sin agregados químicos).
A esto se lo llama “influjo de la luna en los cultivos” que es la  influencia que ejerce este satélite en las plantas de jardín y de huerto.
El influjo lunar en la productividad y en la calidad de los cultivos se manifiesta a través del ascenso o descenso de la savia…
El influjo lunar en la productividad y en la calidad de los cultivos se manifiesta a través del ascenso o descenso de la savia (alimento de la planta). La luz proveniente de la luna -según la intensidad propia de cada fase- interviene en la germinación y crecimiento de las plantas, debido a que los rayos lunares tienen la capacidad de penetrar a través del suelo.
Los antiguos agricultores creían que no solo era importante considerar las fases de la luna en el momento de la siembra, sino que también era relevante esta influencia en los tiempos de cosecha, ya que si esta se efectuaba en el momento oportuno duraría por mucho más tiempo. Esto tiene relación con la forma en que el cultivo almacena el agua en diferentes momentos del ciclo lunar.
Siguiendo las caras de la luna
La fase entre cuarto creciente y luna llena concentra la savia en la zona superior de las plantas, mientras que el plenilunio o luna llena genera un mayor desarrollo de la planta en cuanto a su altura. Por otro lado, durante la luna nueva y la menguante hay más concentración de savia en las raíces.
La luna en posición ascendente tiene mayor influencia sobre la savia que en la descendente.
Luna Nueva
§ Eliminar las malas hierbas.
§  Quitar las hojas marchitas.
§  No regar las plantas de interior.
§  Resulta favorable para abonar y arar el suelo.
§  Optima fase para la siembra de césped si se acompaña de tiempo lluvioso.
Durante esta fase está recomendado llevar a cabo labores como el control de raíces adventicias, eliminando aquellas plantas que no deseemos en nuestra huerta, además puede llevar a cabo otras tareas de mantenimiento de los cultivos.
Cuarto Creciente
§ Es la fase más propicia para cultivar los terrenos arenosos, limpiar las hojas, podar, abonar y plantar cualquier variedad de planta de flor.
§ Las plantas abonadas y cuidadas en esta etapa crecen más rápidamente.
§ Es poco recomendable regar las plantas de flor.
Durante esta fase la savia asciende desde las raíces hasta la parte superior de la planta. Si siembra durante esta fase el desarrollo será más rápido, el follaje crecerá mucho más que las raíces. Por eso sería buena idea favorecer el desarrollo de éstas. También es más común que las plantas sean menos resistentes a las enfermedades o plagas.
Cuarto Menguante
§ Podemos quitar las hojas marchitas.
§ Regar por abajo la planta de flor y pulverizar la planta de hoja verde.
§ Es la mejor fase para realizar trasplantes y acabar con los insectos y las malas hierbas.
§ Es recomendable para sembrar las verduras que crecen bajo tierra.
Durante la luna menguante notaremos que la planta tiene más esplendor, y tanto es así que tiende a fructificar mucho más. Es un período en el que la savia desciende hacia las raíces.
Luna Llena
§ Invita a la recolección.
§ También es un buen momento para regar.
§ Trasplantar las plantas de interior.
En esta fase puede haber un aumento de las plagas. Además la savia se encuentra principalmente concentrada en el follaje de la planta, es por eso que este crece más rápidamente, aunque hay menos fructificación que en otras fases lunares.
¿Cuándo conviene…? Reproducir las plantas
§ Por esquejes e injertos: las etapas entre cuarto creciente y la luna llena son más beneficiosas porque los esquejes brotan mejor y respecto a los injertos, se evitan los problemas por infecciones y facilita la cicatrización.
§ Germinar semillas: los mejores momentos son en cuarto creciente y luna llena.
Podar

Para evitar que la planta o árbol pierda savia, está recomendado podar durante luna menguante. Para facilitar que vuelvan a brotar es mejor podar entre luna nueva y luna creciente. Si queremos que los árboles desarrollen más el follaje tendremos que podarlos en luna nueva. En casos en los que queramos reducir el desarrollo del follaje para favorecer la fructificación debemos podar durante la luna llena o el cuarto menguante. En términos generales, si queremos que las plantas o árboles den más frutos podaremos en cuarto creciente, y si queremos reducir el crecimiento podamos en cuarto menguante.
Sembrar
§     Las plantas o árboles de fruto se siembran en cuarto creciente, a excepción de las que se espigan que se siembran en cuarto menguante.
§     Las plantas o árboles que cultivamos por sus flores o semillas las sembraremos en cuarto menguante.
§     Es aconsejable sembrar entre luna creciente y luna nueva aquellas plantas que crecen y fructifican sobre la tierra, y entre cuarto menguante y luna nueva las plantas que fructifican bajo tierra.
§     Las semillas que tardan más en germinar se siembran en cuarto menguante.
§     Las semillas que germinan pronto se siembran en cuarto creciente.
Cosechar hojas, semillas y flores
Si las vamos a secar es mejor recogerlas entre la luna menguante y la luna nueva. Si se van a usar en el momento las debemos cosechar entre luna creciente y luna llena.
¿Cuándo no conviene…? Regar
Si queremos favorecer que las plantas tengan más frutos y más flores, deberemos restringir los riegos durante la luna llena y el cuarto creciente.
Muchas veces nos preguntamos cómo podían guiarse los antiguos sin relojes, GPS u otros modernos instrumentos que tenemos ahora. Simplemente miraban más al cielo, este se podía ver nítidamente al no estar contaminado y con exceso de luces y la fuente más confiable para saber el tiempo eran el sol, la luna y las estrellas.
Podemos tomar esa sabiduría antigua para que nuestras plantas crezcan mejor y además cultivar de forma natural, sin agregar estimulantes químicos que contaminan el planeta.

Fases de la luna 2017


Fase de la luna
Fecha
Hora
Cuarto creciente
5 enero 2017
20:47:41
Luna llena
12 enero 2017
12:35:12
Cuarto menguante
19 enero 2017
23:14:21
Luna nueva
28 enero 2017
01:08:19
Cuarto creciente
4 febrero 2017
05:19:47
Luna llena
11 febrero 2017
01:33:58
Cuarto menguante
18 febrero 2017
20:35:13
Luna nueva
26 febrero 2017
16:00:15
Cuarto creciente
5 marzo 2017
12:33:38
Luna llena
12 marzo 2017
15:54:49
Cuarto menguante
20 marzo 2017
17:01:29
Luna nueva
28 marzo 2017
04:59:26
Cuarto creciente
3 abril 2017
20:40:54
Luna llena
11 abril 2017
08:09:17
Cuarto menguante
19 abril 2017
12:00:05
Luna nueva
26 abril 2017
14:18:11
Cuarto creciente
3 mayo 2017
04:48:10
Luna llena
10 mayo 2017
23:43:56
Cuarto menguante
19 mayo 2017
02:35:36
Luna nueva
25 mayo 2017
21:46:22
Cuarto creciente
1 junio 2017
14:43:00
Luna llena
9 junio 2017
15:11:15
Cuarto menguante
17 junio 2017
13:35:01
Luna nueva
24 junio 2017
04:32:43
Cuarto creciente
1 julio 2017
02:51:47
Luna llena
9 julio 2017
06:08:31
Cuarto menguante
16 julio 2017
21:27:38
Luna nueva
23 julio 2017
11:47:26
Cuarto creciente
30 julio 2017
17:23:57
Luna llena
7 agosto 2017
20:12:47
Cuarto menguante
15 agosto 2017
03:16:51
Luna nueva
21 agosto 2017
20:31:34
Cuarto creciente
29 agosto 2017
10:14:19
Luna llena
6 septiembre 2017
09:04:55
Cuarto menguante
13 septiembre 2017
08:26:44
Luna nueva
20 septiembre 2017
07:30:46
Cuarto creciente
28 septiembre 2017
04:55:09
Luna llena
5 octubre 2017
20:41:56
Cuarto menguante
12 octubre 2017
14:27:15
Luna nueva
19 octubre 2017
21:12:38
Cuarto creciente
28 octubre 2017
00:23:17
Luna llena
4 noviembre 2017
06:24:29
Cuarto menguante
10 noviembre 2017
21:38:22
Luna nueva
18 noviembre 2017
12:42:52
Cuarto creciente
26 noviembre 2017
18:03:28
Luna llena
3 diciembre 2017
16:48:30
Cuarto menguante
10 diciembre 2017
08:53:02
Luna nueva
18 diciembre 2017
07:31:29
Cuarto creciente
26 diciembre 2017
10:20:24