Enero
es un buen mes para comenzar a armar la huerta en el hogar, en base a las
condiciones climáticas que se presentan en esta época del año y que requieren
los cultivos.
Se
debe tener en cuenta a la vez, los requerimientos específicos de cada cultivo,
como el cuidado, riego, el mantenimiento, y los labores culturales que
requieren cada uno (raleo, desmalezamiento, poda, etc).
El buen estado de nuestras plantas
también es una manera de prevenir los ataques, en el caso del tomate, es
importante agregar bastante abono al suelo para favorecer la fertilidad y
garantizar un crecimiento saludable.
El estado nutricional del suelo para
tener éxito en el cultivo y la incorporación del compost –antes de la siembra–
son estrategias fundamentales para restituir y mantener la fertilidad del
suelo. El agregado de compost o de lombricompuesto le asegura a la planta una
nutrición equilibrada y un rápido crecimiento inicial.
Asimismo,
recomiendo nuevamente la adopción de la “falsa cama” para disminuir la
población de “malezas” y evitar que no compitan con los cultivos. Esta práctica
consiste en trabajar el suelo, darle un tiempo –cerca de una semana– para que
las malezas germinen y eliminarlas con la ayuda de un rastrillo. Luego resta
regar y sembrar las especies que nos interesan en la huerta.
Sugiero
proteger el suelo con coberturas de alrededor de 2 cm compuesta por restos orgánicos
como paja, hojas, cáscara de arroz, pasto seco, yerba, etc. Esto disminuye la
velocidad de impacto de la gota de lluvia, evita la erosión, favorece la
penetración de agua en el suelo y mejora la economía de humedad en la planta.
Además
de conservar la humedad en el suelo, protege los cultivos en tiempos de alta
temperatura. Además, cuando los rayos de sol son muy fuertes, recomiendo armar
reparos con ramas, arpillera o mediasombra.
Más
allá de los cultivos de verano, podemos aprovechar y recuperar las plantas que
quedaron del invierno para producir y recolectar semillas. Si bien muchas de
las plantas pueden ser recolectadas para consumir, siempre es útil dejar
algunas para que puedan completar todo su ciclo y así lograr la autoproducción
de semillas.
Esta
práctica puede aplicarse a especies como rabanito, acelga, lechuga, perejil y
rúcula. También se adapta a habas y arvejas para las que debemos dejar algunas
vainas en la planta y cosecharlas cuando ya estén secas.
Los Frutales registran una gran actividad durante primavera-verano, por lo cual no es aconsejable podarlos pero sí preparar los injertos para multiplicarlos. Para el cuidado agroecológico recomiendo trampas de olor cerca de las plantas –al momento de floración y cuando la fruta está en proceso de maduración– para prevenir la aparición de la mosca de la fruta.
De
manera artesanal, estas trampas agroecológicas pueden fabricarse a partir de
una botella plástica, cortándola a la mitad, colocando la parte del pico hacia
adentro y en su interior agua con un sobre de jugo en polvo. Esto atraerá a las
moscas y quedarán atrapadas en ella.
LechugaProfundidad de siembra: 0,5 cm
Tiempo a cosecha: 3 meses
Asociación benéfica: apio, berenjena, cebolla, zanahoria, tomate y otras.
Asociación dañina: perejil
Riego: normal (evitar mojar las hojas en exceso)
Profundidad de siembra: máximo 1 cm
Tiempo a cosecha: 3 meses
Asociación benéfica: acelga, berenjena, tomate, pimiento.
Asociación dañina: rábano, repollo, nabo
Podés
acceder al kit de semillas del INTA para iniciar tu huerta orgánica si aún no
lo hiciste. Solo solicitalo a través de:
Facebook: Mely Plato Radio
Mail: platomely@yahoo.com.ar
Página: www.melyplato.com.ar
Facebook: Mely Plato Radio
Mail: platomely@yahoo.com.ar
Página: www.melyplato.com.ar
También
vas a encontrar notas y consejos para tener una huerta orgánica sana, no te lo
pierdas.
Mely Plato, promotora del INTA y conductora radial.

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