Tenemos que comprometer nuestras manos en la siembra… que el
día nos encuentre sembrando. Crear
pequeños tablones sembrados con cariño, con verdad, con desinterés, jugándonos
limpiamente por la luz en la penumbra del amanecer. Trabajo simple que nadie
verá y que no será noticia… porque la única noticia auténtica de la siembra la
da sólo la tierra y la historia, y se llama cosecha.
Para que nuestra huerta se mantenga sin problemas a lo largo
del tiempo, tenemos que empezar creando unas buenas condiciones; nos referimos
a crear un buen suelo. Pensemos que será el lugar donde germinará y crecerá toda nuestra
comunidad de hortalizas y nuestro alimento año tras año. Si no damos
importancia a este aspecto lo pagaremos en el futuro, por muy bien que nos vaya
el primer y segundo año, los nutrientes se gastan, la producción y aspecto de la
huerta empeorará con el tiempo, si no hacemos lo necesario para crear y
mantener un buen suelo.
Lo ideal es obtener un suelo mullido, que prácticamente
nuestro dedo índice se pueda hundir fácilmente en la tierra. Y si falta materia
orgánica, (tierra de color oscuro y olor a bosque) añadirla a través de
estiércol y compost todos los años, para finalmente obtener un suelo esponjoso,
con el suficiente alimento para las plantas.
El abono es la transformación de los restos orgánicos en
tierra negra y esponjosa que será el alimento para las plantas. Las diferentes
aboneras pueden ser en pila, en pozo o en tacho. Y lo ideal es ir haciendo
capas de restos vegetales, restos de cocina, paja, estiércol, tierra negra y
así sucesivamente. También hay que regar si es necesario, para mantener la
humedad.
¿Cuándo estará listo para usar? En
verano estará listo en 3 meses, en invierno, en cambio en 5 o 6 meses. Y estará
maduro cuando ya no nos sea posible distinguir los residuos que le habíamos
incorporado y tenga un aspecto de tierra negra y esponjosa.
Aquí van algunos
preparados caseros para controlar insectos:
ALCOHOL AJO: DE 6
dientes de ajo en medio litro de alcohol fino + medio litro de agua. Triturar o
licuar 3 minutos. Colar. Se guarda en frasco tapado en heladera. Se utiliza para ataque de ácaros, pulgones
y gusanos.
PARA HONGOS: Machacar 1 kg de cebolla + 1 cabeza de ajo +
medio pan de jabón blanco en 10 litros de agua, se cuela y se riega sin diluir. La cebolla y el ajo contienen azufre que
controla los hongos y repele plagas como la arañuela roja, polilla del tomate,
pulgones, etc.
CENIZAS DE MADERA: Contiene
mucho potasio, que hace a las plantas más resistentes a los ataques de
insectos. Espolvorear sobre las hojas, o aplicar diluido: ½ taza de ceniza + ½
taza de cal en 4 lts de agua.
PARA HORMIGAS: Diluir
un litro de agua caliente + 200 grs. De sulfato de cobre + 1 sobre de jugo de
naranja. Agregar 1 kg. De arroz partido. Al tomar color verde azulado, poner a
secar a la sombra. Colocamos montoncitos de arroz en los caminos de la hormiga.
El arroz será llevado al hormiguero y el sulfato afectará el hongo del cual se
alimenta bajo tierra.
Por cualquier
consulta o duda, o para acceder al Kit de 10 variedades de semillas
primavera-verano del INTA en forma gratuita, solicítalas a:
Facebook: Mely Plato Radio
Mail: platomely@yahoo.com.ar
Página: www.melyplato.com.ar
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Mely Plato,
Promotora del INTA y Conductora Radial.
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