Como siempre nos encanta mantenernos
informados y en salud, por lo tanto con estos sencillos trucos podrás identificar
si la miel que compraste fue adulterada en su proceso. Tomá nota de
los siguientes consejos:
·
Colocá
una cucharada de miel en un vaso con agua. Si ves que la miel se disuelve sin tocarla, entonces no es miel
pura. Ya que si no la movés luego de echarla al agua, la miel como tal debe de
quedar toda junta como un sólido.
·
Tomá un
poco de miel y mezclala con agua, luego agregale cinco gotas de vinagre. Si ves que la miel hace espuma, significa que
ha sido adulterada con yeso.
·
Colocá un
poco de miel en una cuchara y ponela hacia abajo, si la miel se cae rápidamente significa que
está muy húmeda y no es de buena calidad, (truchada!)
la miel de buena calidad tarda buen rato en caer y lo hace muy lentamente.
·
Otra
forma es prender un fósforo y quemar un poco de miel; si ves que se quema se trata de miel
totalmente pura. Pero si no es así, es porque tiene mucha humedad (agua), y por lo tanto ha sido
adulterada.
·
Mezcla un
poco de miel con agua y dos gotas de Yodo. Si el resultado es
de color azul, significa que fue adulterada con almidón o harina.
·
Leer la
etiqueta: comprueba que no contenga un ingrediente llamado (Jarabe de
alta fructosa), o mayormente conocida como la glucosa comercial, los cuales son muy
utilizados para estirar la miel, y no permite que esta se solidifique.
Estas son formas sencillas y
rápidas de averiguar si nuestra miel es de calidad o no. Por lo tanto
tendrás una mayor cantidad de asertividad cuando la vayas a comprar, y así
aprovechar al máximo sus nutrientes para tu alimentación.
Además de
ser eficaz para tratar afecciones respiratorias, lo es también en el caso de heridas
de la piel (es cicatrizantes y evita infecciones), tratamiento de alergias,
reducción del colesterol, prevención de problemas de corazón y estreñimiento
debido a sus efectos laxantes.
Remedios populares
con miel de abeja
Para el insomnio - Mezclar dos
cucharadas de miel de abeja en un vaso de leche caliente, tomar
antes de acostarse a dormir.
Para la tos - Mezclar 4 cucharadas
de miel de abeja con el jugo de un limón, calentar
en baño de maría y dejar reposar. Tomar una cucharadita cada 2 horas.
Para
trastornos intestinales – Calentar ¼ lt. de agua (sin llegar a
hervir) con suficiente miel y
tomar diariamente de 1 a 2 vasos. Este preparado ayuda a recuperar la flora
intestinal.
Para las ulceras
estomacales - Tomar una cucharadita
de miel en ayunas, 1 hora antes de tomar
cualquier otro alimento, dejarla que se disuelva lentamente en la boca
antes de tragar.
Para
el estrés y ansiedad - Tomar una cucharadita
de miel 6 veces al día, lo cual proporciona tranquilidad y relaja el
cuerpo.
Acá te dejo un video de 1 minuto, que muestra el nacimiento de las abejas.


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