Parada delante de mi especiero, cuyo frasquitos contienen
semillas, hojitas desecadas, raíces molidas, polvitos de diferentes colores,
frutos secos y cortezas exóticas, trato de saltar por encima del concepto
culinario que las encierra allí, en mi cocina, y verle el lado integral
(alimentario… “medicinal”…
energético… aromático). Pero mi imaginación me hace volar miles de años para
atrás, llevada por lo aromas que escapan de los pequeños envases, y recorro la
historia de la humanidad. Veo sacerdotes egipcios embalsamando cuerpos con
aceite de hierbas y especias y desinfectando viviendas. En el año 500 a.c. en
los fenicios, que fueron los primeros en comercializar especias y perfumes,
como nos cuenta la biblia. Desde la Antigua Grecia veo señores barbudos con
togas que se dedican a la importación de: jengibre, pimienta, en el cultivo del
anís, el coriandro, el azafrán y la amapola en materia de especias, el tomillo,
la menta y la mejorana (variedad de orégano) como hierbas de uso medicinal.
Recién los romanos introducen las especias en el ámbito de la cocina, también llamado “el rinconcito de las hornallas”, y ahí llegan las primeras imágenes de sanadores esparciendo especias por el piso y quemando ramitas para combatir olores desagradables.
Recién los romanos introducen las especias en el ámbito de la cocina, también llamado “el rinconcito de las hornallas”, y ahí llegan las primeras imágenes de sanadores esparciendo especias por el piso y quemando ramitas para combatir olores desagradables.
Es la época en que todo lleva sal, para que no se pudran los
alimentos y para variar los gustos de las semillas. La misma es tan cara en
esta época que se usa como moneda de pago… Hay una versión de que la paga de
los soldados en dinero se la denomina salario porque le sirve para comprar la
sal. Desde la época en que la sal es difícil de conseguir, y es moneda de pago
existe la costumbre de no pasar la bolsita de sal de la mano del pagador, a la
del cobrador. Si la bolsa se cae o rompe, ¿Quién debe a quién? ¿A quién se le cayó?
Por eso se deja la bolsita de sal sobre la mesa (o el salero hoy) y el receptor
la toma de allí. De ahí también la creencia que derramar sal trae mala suerte.
Los
romanos comienzan a navegar hacia la India buscando sobre todo la pimienta y el
jengibre para condimentar y conservar alimentos. Europa del norte comienza a
tomarle el gustito, propiamente dicho, al uso de las especias. Finalmente los
árabes conquistan Alejandría y se les terminó el negocio de las especias.
Mirando hoy nuestro frasquito de albahaca seca, con todos
sus efectos medicinales, pienso en todo el camino recorrido en descubrir todas
sus propiedades. Voy a comenzar hoy hablando del Ajo amado por muchos y aborrecido por otros. Mensajes para postulantes a longevidad, diabéticos, parasitados, hipertensos, gente con colesterol alto, asmáticos, varicosos y portadores de otras delicias: Usted puede hacer AJIACEITE machacando dientes de ajo y mezclándolos con aceite de oliva hasta formar una pasta que se ingiere (una cucharada) en ayunas diariamente. Provechito!. También puede hacer una tintura de ajo (100 gr. De ajo picado en 500 cc. De alcohol) que se mantiene en un frasco oscuro bien tapado durante 7 días, luego se pasa por un colador para guardar. Se toman 20 gotas diarias en ayunas, también puede comerse un diente de ajo crudo diariamente, siempre que su estómago y su pareja lo toleren.
ATENCION no dar
a menores de 10 años y mujeres embarazadas que amamanta. Cuidado con las
irritaciones en la piel que puede producir el ajo colocado directamente.Un último mensaje, si no tolera el aliento, mastique un ramito de perejil o de hinojo, o una manzana para contrarrestarlo y le deseo muy buena salud.
Y para quienes gustan del buen comer, sugiero una pequeña
receta: córtele las puntas y envuelva 1, 2 o 3 cabezas de ajo en papel de
aluminio… llévelas al horno o una cacerola de las gruesas durante unos 20
minutos… una vez tibio exprima la pulpa y utilícela sobre tostadas, carne o
fideos.
Fuente
de esta información: Dra. Adriana Marcus.
Demás está decirte que el kit de semillas gratuitas del INTA está a tu disposición. Podes retirarlas en FM Tiempo (Las magnolias 2933) los días sábados de 10 a 13 hs o solicitarlas a:
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Mail: melyplato@argentina.com
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Mely
Plato, Promotora del INTA y Conductora Radial.
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