
1.
Jengibre, el antigripal de la naturaleza
Para el
malestar, prepara esta infusión: corta una rodaja de jengibre fresco y agregalo
a una taza de agua hirviendo. Podes añadir miel y un poco de limón. El jengibre
te ayudará a sentir mejor por sus propiedades analgésicas, antipiréticas y antibacterianas.
2.
Vaporizaciones de eucalipto
Abre
tus vías respiratorias y alivia la irritación de la garganta con vapor de
eucalipto, que tiene propiedades expectorantes. Con mucho cuidado, agrega
aceite u hojas de eucalipto a la olla con agua hirviendo. Coloca una toalla en
tu cabeza para tratar de atrapar todo el vapor y poder respirarlo.
3.
Líquidos calientes
Las
abuelas no se equivocan: no hay nada mejor para el resfriado que tomar algo
bien calentito: Las bebidas calientes proporcionan alivio inmediato al flujo
nasal, la tos, los estornudos y la irritación de garganta.
No
te deshidrates
Aunque
las bebidas calientes son de lo mejor, no te limites a infusiones y café: la cafeína
es un diurético natural que puede provocar deshidratación si la tomas en
exceso. Complementa con otras bebidas calientes o a temperatura ambiente, como
agua, jugos o licuados de frutas o verduras NATURALES..
4.
Ajo, el aliento de la salud
No sólo
es efectivo para ahuyentar a los vampiros, sino también para combatir
enfermedades: el ajo es rico en alicina, una sustancia con propiedades
antisépticas que ayuda al cuerpo a combatir la gripe y otras infecciones. Goza
de sus beneficios tomando una infusión de ajo picado, miel y limón.
5.
Infusión de limón
Una
infusión caliente de limón, con jugo y cáscaras, contribuye a combatir los
síntomas del resfriado, el limón no sólo aporta vitamina C, sino que tiene propiedades
antibacterianas, antivirales y antiinflamatorias. Hace tu infusión más efectiva
y deliciosa agregando un poco de miel.
6.
Miel
La miel
es un expectorante natural, ayuda a eliminar las flemas, y es útil para
controlar y combatir las infecciones en la garganta, gracias a sus propiedades
antisépticas. Para que actúe directamente en tu garganta, hace gárgaras con una
infusión tibia de hojas de llantén y dos cucharadas de miel en media taza de
agua.
7.
Ungüento de alcanfor
Si tu
nariz se ha irritado de tanto limpiarla, aplica una cantidad pequeña de
ungüento de alcanfor y eucalipto. El vapor del eucalipto abrirá las vías
respiratorias y evitará la congestión, y el alcanfor aliviará el dolor y la
irritación en la piel, gracias a sus efectos analgésico y antiséptico.
8. Frutas cítricas
La
vitamina C fortalece el sistema inmunológico, ayuda al cuerpo a combatir la
gripe y a evitar complicaciones, como la pulmonía. La mejor manera de obtener
esta vitamina es a través de las frutas cítricas, así que a comer naranjas,
mandarinas y pomelos.
9.
Descanso y más descanso
Aprovecha
para consentirte y no salgas de la cama. Un buen descanso ayuda a que tu
sistema inmune actúe mejor, acelerando el proceso de recuperación: al
mantenernos en reposo, el cuerpo puede dedicar más energía a combatir la
enfermedad.


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